Elena Criado. Detective. Barcelona.
La LSC debería llevar a la calle el verdadero trabajo que llevan a cabo los detectives privados diariamente, no solo en el orden socio económico, sino también en el político social. Parece increíble que la gente todavía nos relacione exclusivamente con las bajas o las infidelidades, pero salvo en el entorno del derecho así es.
Ajenos a que en muchas ocasiones, se hace justicia porque la prueba del detective acerca a los juzgadores a la realidad de los hechos y a su vez cubre numerosas carencias del sistema judicial.
Sin embargo, personalmente, siempre me ha parecido que el detective nunca ha superado un complejo de inferioridad que arrastra desde el inicio de la profesión, siempre mendigando espacio en lugar de reconocer el que ya tiene. Siempre a la defensiva creyendo que todo el mundo está contra él, cuando en realidad es él el que no valora todo lo que se ha conseguido desde el inicio, siempre pidiendo aceptación externa cuando ni entre nosotros existe consenso, y es en mi opinión este lastre de falta de autoestima profesional, lo que nos impide evolucionar como colectivo.
Y hablando de evolucionar, es evidente que entramos de pleno en la era digital, lo que ha pasado hasta ahora va a ser pura anécdota para lo que está por venir, la sociedad de ahora no la vamos a reconocer en breve, y todo ello va a suceder de forma precipitada, si no estamos atentos y nos pilla despistados, corremos el riesgo de desaparecer o quedar denostados porque otros colectivos nos pueden adelantar por la derecha.
Que creo que tendría que hacer la LSC, plantear una nueva figura del detective, (la de ahora está anticuada), como profesional capaz de adaptarse a los tiempos, como si de una reconfiguración profesional se tratara, poner en valor sus múltiples facetas y campos de actuación, reivindicarlos, y además, ofrecer ideas para que los que ya estamos y los que entran, reconduzcan su carrera profesional hacia la era digital.
El detective privado no solo está en la calle, (que es fundamental), sino que también está en el ciberespacio, (que es imprescindible).
Y porque en Barcelona, porque Barcelona, guste al resto o no, fue la cuna de la investigación privada en España, donde nace la primera agencia de investigación, donde se crea la primera asociación nacional de detectives, y donde se constituye el primer colegio, es por tanto en esta ciudad y como pionera en avances profesionales, la que merece liderar un proyecto de cambio que eleve la figura del detective y la adecué a los tiempos que corren, bajo mi punto de vista en enero, en Barcelona, si o si se debería hablar de la digitalización y el detective, debemos hacernos hueco y además desde la LSC promover formaciones de calidad en este ámbito.
Vamos ya tarde!




