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Investigación interna en la empresa: cómo afrontarla con garantías legales

La investigación interna en la empresa es el procedimiento que permite esclarecer denuncias e irregularidades con rigor y garantías, protegiendo a la vez a la organización, al informante y a las personas afectadas.

Qué es una investigación interna en la empresa y cuándo activarla

Una investigación interna en la empresa es un proceso reglado y confidencial para esclarecer hechos: una denuncia recibida en el canal interno, indicios de fraude, un conflicto de intereses, una fuga de información o cualquier conducta que pueda vulnerar la normativa, el código ético o los derechos de terceros. Su finalidad no es sancionar de entrada, sino reconstruir lo ocurrido con objetividad para que la dirección pueda decidir con fundamento.

Conviene activarla cuando existe una sospecha razonable y verificable, no una simple intuición. Los desencadenantes más habituales son la entrada de una comunicación en el sistema interno de información, una auditoría que detecta desviaciones, una reclamación de acoso o un requerimiento de la autoridad. Actuar tarde o de forma improvisada suele agravar el daño reputacional y debilitar la posición jurídica de la empresa.

Hacerlo bien importa porque una investigación mal conducida puede contaminar la prueba, vulnerar derechos fundamentales del trabajador investigado y volverse contra la propia organización. Por eso el procedimiento debe diseñarse desde el primer minuto con criterios de legalidad, proporcionalidad y trazabilidad.

El canal de denuncias de la Ley 2/2023 y la protección del informante

La Ley 2/2023, de protección de las personas que informen sobre infracciones normativas y de lucha contra la corrupción, obliga a disponer de un Sistema interno de información (el llamado canal de denuncias) a las empresas con 50 o más trabajadores, a partidos, sindicatos, fundaciones y al sector público, entre otros sujetos. El canal es la puerta de entrada natural de muchas investigaciones internas.

El sistema debe garantizar la confidencialidad de la identidad del informante y de los terceros mencionados, permitir comunicaciones anónimas, designar a un responsable y respetar plazos: acuse de recibo en un máximo de siete días y respuesta a la persona informante en un plazo que, con carácter general, no debe exceder de tres meses. La prohibición de represalias es uno de los pilares de la norma.

Una correcta gestión del canal exige separar la recepción de la comunicación de su investigación, documentar cada paso y proteger los datos conforme al RGPD y la LOPDGDD. Cuando los hechos denunciados requieren verificación sobre el terreno o evidencia con valor procesal, intervenir un investigador habilitado refuerza tanto la confidencialidad como la solidez del expediente.

Cómo investigar una denuncia interna paso a paso

El primer bloque es la admisión: recibir la comunicación, valorar su verosimilitud y la competencia para tramitarla, y descartar las manifiestamente infundadas. Sigue una evaluación preliminar que delimita el alcance, las personas afectadas y las posibles fuentes de prueba, evitando una instrucción desproporcionada o tipo expedición de pesca.

A continuación se elabora un plan de investigación: preservación inmediata de evidencias (documentos, registros, dispositivos), definición de las diligencias, entrevistas a testigos y a la persona afectada, y mantenimiento de la cadena de custodia. Cada actuación debe ser idónea, necesaria y proporcionada, y respetar el interés legítimo como base de tratamiento de datos exigido por el RGPD y la LOPDGDD.

Durante todo el proceso rigen garantías ineludibles: presunción de inocencia, derecho de la persona investigada a ser oída y a defenderse, e imparcialidad de quien instruye. El cierre se materializa en un informe de conclusiones motivado, que distingue hechos acreditados de meras hipótesis y propone, en su caso, medidas correctoras o disciplinarias.

Protocolo de acoso laboral y fraude interno: dos supuestos clave

El protocolo de acoso laboral merece un tratamiento específico. Las empresas tienen el deber de prevenir el acoso y de articular un procedimiento para canalizar y resolver estas denuncias, en línea con la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres. Son situaciones muy sensibles, donde la confidencialidad, la rapidez y la protección frente a represalias son determinantes y donde una instrucción torpe puede revictimizar a la persona afectada.

El fraude interno abarca apropiaciones, desvío de fondos, manipulación de gastos, conflictos de interés, colusión con proveedores o fuga de información a la competencia. Aquí la evidencia económica y documental se combina con la verificación de conductas, y suele requerir técnicas de análisis y de ciberinvestigación bien acotadas.

En ambos casos, la diferencia entre un expediente sólido y uno que se desmorona en sede judicial o ante la Inspección de Trabajo está en cómo se obtuvo la prueba. Un investigador habilitado aporta método, neutralidad y respaldo legal a unas actuaciones especialmente expuestas a impugnación.

Por qué un investigador habilitado e imparcial marca la diferencia

La Ley 5/2014 de Seguridad Privada reserva la investigación de hechos relativos a la conducta de las personas a los detectives privados habilitados, profesionales con Tarjeta de Identidad Profesional (TIP) e inscritos en el Registro Nacional de Seguridad Privada (RNSP). Encargar la indagación a quien carece de habilitación no solo es irregular: puede invalidar la prueba y generar responsabilidad.

La imparcialidad es igual de relevante que la habilitación. Un tercero independiente, ajeno a las jerarquías y a los intereses internos, reduce el riesgo de sesgo, de filtraciones y de contaminación de testigos, y blinda la credibilidad del resultado tanto frente a la plantilla como ante un tribunal.

El informe del detective habilitado se aporta como medio de prueba conforme al artículo 265.1.5 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, y el profesional puede ser citado para ratificarlo y someterse a contradicción en la vista. Esa combinación de licitud en la obtención, trazabilidad y ratificación en sala es lo que convierte una investigación interna en una prueba útil y defendible.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio tener un canal de denuncias en mi empresa?

La Ley 2/2023 obliga a disponer de un Sistema interno de información (canal de denuncias) a las empresas con 50 o más trabajadores, así como a partidos, sindicatos, fundaciones y al sector público, entre otros. El canal debe garantizar la confidencialidad del informante y la ausencia de represalias.

¿Quién puede investigar una denuncia interna con validez legal?

Internamente puede instruirla el responsable del sistema o el área de compliance, pero para obtener evidencia con garantías y validez procesal conviene un detective privado habilitado, con TIP e inscrito en el RNSP. La Ley 5/2014 le reconoce la facultad de investigar conductas y su informe puede ratificarse en sala.

¿Puede la empresa vigilar a un empleado durante una investigación interna?

Sí, pero con límites. Cualquier medida de control debe ser idónea, necesaria y proporcionada, respetar el RGPD y la LOPDGDD y ampararse en un interés legítimo. La vigilancia indiscriminada, encubierta sin causa o sin información previa puede vulnerar derechos fundamentales y provocar la nulidad de la prueba obtenida.

¿Qué diferencia hay entre un protocolo de acoso y una investigación interna?

El protocolo de acoso es el procedimiento específico, a menudo negociado, para gestionar denuncias de acoso laboral o sexual. La investigación interna es el conjunto más amplio de actuaciones para esclarecer cualquier irregularidad, como fraude o fugas de información. El protocolo de acoso es, de hecho, una investigación interna especializada.

¿El informe de la investigación interna sirve como prueba en juicio?

Sí. El informe de un detective habilitado se aporta como medio de prueba conforme al artículo 265.1.5 de la LEC, y el detective puede ser citado para ratificarlo y someterse a contradicción en el juicio. Su fuerza depende del rigor, la cadena de custodia y la licitud en la obtención.

¿Cuánto cuesta una investigación interna?

No existe una tarifa única: depende del alcance, la duración, el número de personas implicadas y los medios necesarios, como entrevistas, análisis documental u OSINT. Lo razonable es solicitar un presupuesto por objetivos a un profesional habilitado, que valorará el alcance del caso.

¿Necesitas afrontar una investigación interna con garantías? La Sociedad Clave te orienta sobre el marco legal aplicable y te pone en contacto con un detective privado habilitado e imparcial. Contacta con nosotros y demos voz a una profesión que protege la legalidad y la verdad.